lunes, 27 de marzo de 2023

Club Atlético Belgrano: el primer club de fútbol de Santa Fe



Arriba: Ritalfo Pedro Mansilla, Pablo Rotta, Carmelo Ramírez, Leónidas Saavedra, Eduardo Bracamonte, Enardo Alarcón y Fildo G. Domine (linesman).
Abajo: Regino Román, José Paz, Guillermo Tomás Drenner, Juan Ortíz y Félix Frutos

En el año 1902, un grupo de jóvenes con el sueño de popularizar y difundir el fútbol en la ciudad decidió tomar medidas. Este grupo estaba liderado por un joven de 17 años llamado Ritalfo Pedro Mansilla y estaba compuesto por otros entusiastas como Gaspar Tochi, Pablo A. Rotta, Agenor Albornoz, Sebastián García, Roberto Belotti, Manuel S. Giménez, Cándido Pino, Enrique Castellano, Arturo Ríos, Antonio Santucho y Miguel Fernández. Estos jóvenes estaban descontentos con la situación del fútbol en Santa Fe en ese momento. En ese período, el fútbol era practicado por criollos en las escuelas y por ingleses en los puertos. Sin embargo, los estudiantes que jugaban en las escuelas enfrentaban restricciones, ya que se les prohibía el juego brusco y jugar libremente. Además, se les asignaba posiciones fijas que no podían abandonar.

El 22 de septiembre de 1902, el grupo liderado por Mansilla fundó oficialmente el Club Atlético Belgrano, que se convirtió en el primer club de fútbol en la ciudad. La comisión fundadora estaba encabezada por Ritalfo Mansilla como presidente y Gaspar Tochi como secretario. El propósito del club era ser independiente y completamente ajeno al sistema de fútbol practicado en las escuelas. Dado que no existía un campo de deportes adecuado para el fútbol, los jóvenes utilizaron un pequeño campo en la Calle Rivadavia, desde Moreno hasta Buenos Aires, que pertenecía al Consejo de Educación. Este acto marcó el comienzo de una nueva era en la historia del fútbol en la ciudad de Santa Fe.
Ritalfo Mansilla fundador de Belgrano.

El fútbol estaba perdiendo popularidad en la ciudad, en parte debido a la influencia de los padres, quienes se oponían a que sus hijos practicaran el deporte, especialmente en el campo cercano al río. Como resultado, en los primeros meses de 1903, el Club Belgrano tuvo muy poca actividad, limitándose principalmente a las reuniones de sus socios fundadores, que solían celebrarse en la casa de la familia Mansilla.

Algunos de los miembros pioneros de Belgrano, al darse cuenta de que no estaban avanzando en su plan, decidieron abandonar el club, dejando solo a Mansilla, Rotta, Fernández, Santucho y Pino con la determinación de seguir adelante con el Club Belgrano. En junio del mismo año, estos jóvenes iniciaron una campaña de propaganda que resonó en toda la ciudad.

Después de captar la atención de la comunidad, los jóvenes buscaron la ayuda de don Salvador Vigo para encontrar un terreno más adecuado. Vigo, siempre dispuesto a apoyar los sueños de los jóvenes, intervino ante el Consejo de Educación y logró que se les cediera el famoso terreno conocido como "la pista", ubicado entre las calles Córdoba y San José (hoy Juan de Garay y Francia) en el barrio "El Campito".

Mientras todo esto ocurría, el ministro de Gobierno de ese entonces, el Dr. Julián V. Pera, se enteró de la iniciativa de los jóvenes y, al ver su determinación, decidió respaldar la idea y ofreció su pleno apoyo.

Con el terreno y el apoyo de la comunidad en su lugar, los jóvenes de Belgrano necesitaban un reglamento para guiar a quienes se acercaban a practicar el deporte. Contactaron al señor inglés John C. Caldwell, secretario del F. C. C. A. en Gálvez, quien proporcionó el reglamento del fútbol de la época y brindó su apoyo.

Muchos colaboradores se unieron al sueño de Ritalfo Mansilla, y gracias a los nuevos miembros, que solo tenían que pagar una cuota de ¢30 mensuales, se formó la primera comisión directiva el 23 de junio de 1903, compuesta de la siguiente manera:
  • Presidente: Ritalfo R. Mansilla.
  • Vicepresidente: Pablo A. Rotta.
  • Secretario: Enardo Alarcón.
  • Tesorero: Antonio Santucho.
  • Protesorero: Luis Dispardini.
  • Vocales: José Piñan, Cándido Pino, Juan L. Olivera, Basillio Garcia, Miguel Fernández y Eduardo Bracamonte.
  • Presidente de honor: Doctor Julián V. Pera.
También se acordó considerar socio fundador a cualquier persona que se uniera al club durante el primer año, desde el 22/09/1902 hasta el 21/09/1903. Asimismo, se decidió llevar a cabo prácticas todos los domingos a las 3:30 de la tarde y mantener reuniones constantes para fomentar un ambiente amigable y atraer a simpatizantes y jugadores que solo necesitaran tener buena conducta, voluntad y respeto mutuo.

Los primeros jugadores de Belgrano incluyeron a Fildo G. Domine, Eduardo y Guillermo Ebracht, Pedro Alonso, Leónidas y Eliseo Saavedra, Enrique Castellano, Venancio y Francisco Goncebat, Carmelo Ramírez, José Passero, Arturo Ríos, Julio Paéz, Félix Frutos, Luis Gualtieri, Regino Román, Juan Zanelli, José Fayo, Juan Ortíz, Silvano Noriega, Miguel Montenegro, Pedro y Juan Rebechi, Lino Di Ducca, Alsio Robitte, Rafael Carnavale, Ovidio Saurit, José Mendoza, José Fosero, Alberto y Ramón Ferreyra y Aníbal Cabral, entre otros.

A medida que avanzaban los meses, Belgrano logró formar dos equipos completos con un profundo conocimiento del deporte. Como distintivo de identificación, usaban camisetas negras con una franja blanca con las iniciales C. A. B.

Dado que en Santa Fe no había un rival para Belgrano y jugar contra equipos de otras localidades era complicado debido a la falta de un terreno adecuado, fue necesario establecer contacto con personas de Paraná. El señor Ricardo E. Arca de la Sociedad Atlética Estudiantil de Paraná, quien era amigo de este grupo de jóvenes, les consiguió un partido previsto para el 14 de julio en Paraná, con la colaboración de sus compañeros Taquela y Calderón.

Sin embargo, el partido se suspendió inicialmente debido a la falta de un medio de transporte para llegar a la ciudad vecina. Fue entonces cuando el presidente honorario, Julián Pera, logró conseguir un barco, y el partido se reprogramó. Una delegación de veinticinco personas se embarcó en el vapor remolcador "Voluntario" con destino a la ciudad vecina. Llegaron a Paraná el domingo 14 de agosto a las 11:30 de la mañana, donde fueron recibidos por numerosos estudiantes del Colegio Nacional, con quienes intercambiaron los primeros saludos. Luego, se dirigieron al centro de la ciudad, hasta la estación de ferrocarril, donde se encontraba el campo de los estudiantes.

A las tres de la tarde, hora programada para el inicio del partido, la plaza de ejercicios físicos de la estación estaba completamente decorada y llena de espectadores, ya que se trataba de un festival deportivo y social. Era la primera vez que se jugaba un partido interprovincial, y entre la multitud se encontraba un grupo compacto de familias especialmente invitadas, incluyendo damas y niñas. A esa hora, el encargado de dar inicio a los juegos, Mister Snack, hizo sonar el silbato, y comenzó la carrera de velocidad y resistencia, que fue ganada por el santafesino Rotta. Luego, comenzó el partido de fútbol, y se alinearon las siguientes formaciones:

Belgrano: Cornelio Ramírez; Juan Ortíz y Francisco Goncebat; Eduardo Bracamonte, Enardo Alarcón y Regino Román; Pablo Rotta, Leonidas Saavedra, Ritalfo P. Mansilla (Cap.), Silvano Noriega y Antonio Santucho.

Estudiantes: Ricardo E. Arca; M. Scattini y A. Pereyra; Juan Taquela, P. Calderón y A. Poulastrón; R. Pereyra, E. Weeball, Julio Calderón (Cap.), V. Pereyra y L. Arigos. Suplentes M. González y E. Acebal.

A los 15 minutos de juego, se escuchó un entusiasta aplauso por parte de los paranaenses hacia Juan Taquela, quien marcó el primer gol con un disparo desde la mitad de la cancha. La lucha continuó con el mismo entusiasmo desde el primer momento. González, del Colegio Nacional de Paraná, conocido por su valentía y habilidad en el juego, anotó otro gol quince minutos después, tras una intensa lucha con cuatro jugadores santafesinos, dos de los cuales cayeron, posiblemente debido a su falta de experiencia en el ataque que González demostró. Antes de que se cumplieran los primeros cuarenta minutos, Enrique Acebal logró otro gol, recibiendo merecidos aplausos.

Después de un breve descanso, el partido continuó con un mayor entusiasmo por parte de los santafesinos, quienes parecían haberse adaptado mejor al terreno en la segunda mitad. En pocos minutos, lograron marcar su único gol del partido, lo que fue aplaudido por la multitud. La respuesta local no se hizo esperar, y Juan Taquela y Miguel González aumentaron la ventaja, estableciendo el marcador final: Estudiantes 5 - Belgrano de Santa Fe 1. (Prensa de Paraná, 15/8/1904)

Más información de Belgrano en Paraná, en "PRIMER VISITA DE UN EQUIPO DE SANTA FE" de ANÍBAL GONZÁLEZ 

Por la noche, en el Hotel Francia, se llevó a cabo un banquete que reunió a alrededor de 35 comensales de ambas delegaciones, disfrutando de una exquisita cena servida por el reconocido gastrónomo Sr. Sanguinetti.

Una delegación de estudiantes acompañó a sus huéspedes hasta el puerto, donde se intercambiaron nuevas muestras de cortesía entre santafesinos y paranaenses.

Así culminó la primera experiencia interprovincial de los jóvenes de Belgrano, quienes, antes de partir, aprovecharon la oportunidad para proponer una revancha en Santa Fe, en el campo que estaban construyendo, para el mes de octubre. La invitación fue prontamente aceptada por los paranaenses.

"Este partido resultó muy beneficioso para nosotros. Enfrentamos a un rival de calidad, conocimos el campo y tuvimos nuestra primera experiencia en el verdadero juego del fútbol", comentó Ritalfo Mansilla años después en una entrevista con Pedro Daneri para el Diario El Litoral.

El entusiasmo de jugadores, socios y dirigentes impulsó la renovación de "El Campito". Construyeron un campo con cercas y terreno nivelado, además de un palco oficial erigido por obreros de la Municipalidad, con la participación activa de los aficionados del club, encargándose de las marcas y vallas fijas. Entre los principales colaboradores se encontraban Enardo Alarcón, Fildo G. Domine, Luis Di Lucca, Eliseo Saavedra, Francisco Goncebat, Juan Ortíz, Pedro Rebecchi, Alessio Robitte, Eduardo Bracamonte, Juan L. Olivera, Alberto Ferreyra, Luis Difardini, Aníbal Cabral y José Piñan.

Con el terreno en óptimas condiciones, los jugadores comenzaron a entrenar y disputar partidos entre ellos desde agosto. Finalmente, el campo de juego se inauguró oficialmente el 27 de octubre de 1904. Se distribuyeron folletos y se colocaron carteles de invitación en las paredes de varios lugares de la ciudad de Santa Fe para anunciar la inauguración del campo de juego del Club, con dos partidos programados contra el Club Inglés de Gálvez y el Club Estudiantes de Paraná.

A la 1 p. m., los equipos del Team Inglés de Gálvez y Belgrano se alinearon de la siguiente manera:

Ingleses: V. Arieacq; l. Destafani e I. Legons; J. Caldowell (Cap), F. White y S. Waysd; I. Muyer, Varela, Duckiskeen, J. Collin y J. Parodi.

Belgrano: José Passero; Juan Ortíz y Francisco Goncebat; Félix Frutos, Enardo Alarcón y Eliseo Saavedra; Silvano Noriega, Regino Román, Ritalfo Mansilla (Cap.), Carmelo Ramírez y Eduardo Bracamonte.

El partido terminó con victoria de los santafesinos por 1 a 0, el segundo match se disputó a las 3:30 p.m. entre los paranaenses y Belgrano, terminando con victoria visitante por 2 a 0.

Estudiantes: Ricardo E. Arca; M. Scattini y A. Pereyra; R. Pereyra, J. Calderón y A. Poulastrón; Juan Taquela, R. Calderón (Cap.), V. Pereyra, Weebal y L. Arigós.

Belgrano; Carmelo Ramírez; Eduardo Bracamonte y Arturo Ríos; Francisco Goncebat; Enardo Alarcón (Cap.) y L. Difardini; Pablo Rotta, L. Gualtieri, José Ortíz, Regino Román y Silvano Noriega.

La inauguración del campo de juego atrajo a una numerosa concurrencia, con más de mil quinientas personas presentes. El público incluía a familias, caballeros, damas, niñas, autoridades, estudiantes, personas con invitaciones especiales, y más. La festividad contó con la música de la "Banda del Guardia Cárceles," gentilmente proporcionada por el Sr. Agenor Rodríguez, jefe de policía de la ciudad.

Tras la inauguración del campo de juego, se celebró un banquete en el Hotel Italiano, al que asistieron representantes de los clubes, figuras políticas, periodistas, oficiales de policía, ferroviarios y familiares de directivos y jugadores. El presidente de Belgrano, Ritalfo Mansilla, tomó la palabra y expresó su agradecimiento a los estudiantes paranaenses por las valiosas lecciones de fútbol que habían brindado. También agradeció a los visitantes de Gálvez por su entusiasmo y disposición para participar en este encuentro. Mansilla destacó el apoyo del Dr. Julián V. Pera y del Gobierno de la Provincia, que habían contribuido financieramente al éxito del evento. Además, expresó su gratitud a los miembros del club por su cooperación en diversos aspectos. También mencionó a los periodistas por su valiosa contribución a la publicidad del evento y concluyó felicitando a todos por haber llevado a cabo estos primeros partidos de gran calidad y enseñanza para el público de Santa Fe, cumpliendo así el programa trazado por los fundadores del Club Atlético Belgrano.

Luego del discurso de Mansilla, Ricardo Arca habló en nombre de los estudiantes de Paraná y el Dr. Aguirre en nombre de los representantes del Club Inglés de Gálvez. Posteriormente, los periodistas y Juan Taquela brindaron en consonancia con los discursos y expresaron sus felicitaciones por el éxito del fútbol santafesino.

Después del banquete, se dirigieron a la residencia del Gobernador de la Provincia, el Dr. Rodolfo Freyre, que junto con el Dr. Julián Pera los recibió con cervezas y charlaron sobre los eventos del día.

Mientras esto ocurría, un grupo de amigos pertenecientes a Belgrano fundó Saravia, convirtiéndose en el segundo club fundado en la ciudad con los hermanos Tocchi a la cabeza. Esto motivó a otros jóvenes entusiastas a fundar sus propios clubes.

Después de la festividad de inauguración, varios jóvenes impresionados por el deporte decidieron unirse a Belgrano. Entre ellos se encontraban Guillermo Drenner, Ángel Ferrando, Cantarutí, Saruppo, José Figueroa, Luis Albornoz, Antonio Avelando, Casimiro Leyes, Mastromarino, Palermo, Cassal, Feratto, Basualdo, Hermógenes Luna, Máximo Vergara, J. Alissio, Jordán Sidoni, Possentini, Rufino Avellano, José Dueñas, Pablo Filipis, Carlos Valdez, Miguel Parpal y Gerardo Novillo.

Con los nuevos miembros en el club, se renovó la comisión directiva, que quedó compuesta de la siguiente manera:
  • Presidente: Ritalfo Mansilla.
  • Vicepresidente: Enardo Alarcón.
  • Secretario: Guillermo Drenner.
  • Prosecretario: Juan L. Olivera.
  • Tesorero: Fildo G. Domine.
  • Protesorero: Pedro Rebecchi.
  • Vocales: Regino Román, José Fayo, Eduardo Bracamonte, Luis Difardini, Carmelo Ramírez y Pablo Rotta.
El campo de Belgrano estaba abierto para los socios, permitiéndoles entrenar y para que los jóvenes se reunieran para jugar bajo la supervisión de jugadores experimentados. "El Campito" se convirtió en la cuna y el lugar de enseñanza del fútbol en Santa Fe.

Sin embargo, en 1905, una crecida del río Paraná detuvo la práctica del deporte en los campos de juego. A pesar de esto, no impidió que los grupos de jóvenes continuaran su entusiasmo por el fútbol y formaran sus propios clubes en diferentes partes de la ciudad. Entre 1905 y 1906, se fundaron nuevos clubes de fútbol, como Sarmiento, Mitre, San Martín, 9 de Julio, Argentino, Brown, Peñarol, Albión y Central Santa Fe. Esta expansión llevó a que varios futbolistas emigraran a estos nuevos clubes.

Un ejemplo de estos primeros enfrentamientos entre clubes de la ciudad fue el partido que Belgrano jugó el 20 de mayo de 1906 contra Sarmiento. El partido, con arbitraje de Fildo G. Domine, terminó en empate 0-0. El club Sarmiento tenía su campo de juego ubicado en Corrientes, entre Bulevar Zavalla y Avenida Freyre. Estos encuentros marcaron el crecimiento del fútbol en Santa Fe y sentaron las bases para la formación de nuevos clubes en la ciudad.

Belgrano: A. Cabral; Ritalfo Pedro Mansilla y Juan Urrutibehety; D. Differding, L. Di Luca y G. Campos; Luis Albornoz, E. Saavedra, J. Basualdo, Miguel Montenegro y Casimiro Leyes.

Sarmiento: M. Orlanda; A. Ferreyra y J. Sosa; S. Sterli, J. Rodríguez y D. Gómez; C. Ferrato, Casabianca, C. Leiva, A. Valdez y E. Novillo.

El 22 de julio de 1906, el Club Atlético Belgrano disputó un nuevo match ante los “ingleses” de Gálvez, con arbitraje de José Orleacq, y el team quedó formado de la siguiente manera:

Club Inglés de Gálvez: T. H. Acosta; Juan Caldowell (Cap.) y J. Anderson; M. Varela, P. Pellanda y J. Parodi; J. C. Miller, A. Campana, H. Hamilton, E. Parma y J. Bosisio.

Belgrano: Félix Frutos; Guillermo Drenner y Juan Ortíz; Julio Páez, Enardo Alarcón y Regino Román; Pablo Rotta, Carmelo Ramírez, Ritalfo Mansilla (Cap.), L. Saavedra y Eduardo Bracamonte.

Diario El Municipio 21/7/1906


El partido entre Belgrano y los ingleses de Gálvez en 1906 fue testigo de un hecho histórico, aunque vergonzoso en ese momento. Durante el juego, los jugadores Guillermo Drenner y Enardo Alarcón se enzarzaron en una disputa que llevó a Drenner a abandonar el club Belgrano. Drenner y un grupo de jugadores fundaron el Santa Fe Football Club poco después. El 13 de abril de 1907, otro grupo de jugadores se separó del Santa Fe Football Club y fundó el Club Atlético Unión.

El partido finalizó con una victoria para Sarmiento de Galvez por 2 a 0. Estas disputas y divisiones entre jugadores y clubes marcaron un período de transformación y expansión en el fútbol de Santa Fe.

El 9 de septiembre de 1906, el Club Mitre de Rosario llegó a la ciudad para enfrentarse a Belgrano, marcando el primer partido entre equipos de Santa Fe y equipos de Rosario. Este enfrentamiento contribuyó a la creciente popularidad del fútbol en la región y preparó el escenario para el desarrollo del deporte en Santa Fe.

Belgrano: Felix Frutos; J. Ortíz y J. Páez; R. Pereyra, Silvano Noriega y Regino Román; Ritalfo Mansilla (cap.), Cornelio Ramírez, Eduardo Bracamonte, Leonidas Saavedra y E. Castellano

Mitre: E. Davis; P. Eguilazú y F. Gibous; P. Caro, P. Cardozo y S. Oliva; D. Gordon, Gm Martín, A. Petit (cap.), M. Fagundes y G. Ramos

Árbitro: Carlos Godward

Resultado: Belgrano 3 - Mitre 2

El 22 de septiembre de 1906, se jugó un partido entre Belgrano y Rosario Central con arbitraje de Fildo Domine, el equipo rosarino fué ampliamente superior y se alzó con la victoria por 5 a 1. Rosario Central en ese entonces jugaba competiciones internacionales contra equipos uruguayos y competiciones nacionales ante equipo porteño.

Belgrano: Félix Frutos; Juan Ortiz, Julio Páez; Ramón Pereyra (prestado por Estudiantes F. B. C. de Paraná), Silvano Noriega, Regino Román; Ritalfo Mansilla (presidente del club y capitán del equipo), Eduardo Bracamonte, Leónidas Saavedra, Cornelio Ramírez, Enrique Castellanos.

Rosario Central: Francisco Cornejo; Zenón Díaz, Julio Cantón; Daniel Green, Antonio Santucho, P. Morgan; Francisco Recanzone, Antonio Vázquez, Harry Hayes, José Ramos, Stanley Hopper.

Después de un año 1906 llenó de partidos contra equipos locales, de Gálvez y Rosario, el fútbol santafesino estuvo en su auge de popularidad, ese mismo año llegó a la Argentina la South African Football Association compuesta exclusivamente por jugadores británicos, donde dichos británicos jugaron partidos memorables ante equipos argentinos y donde se dio la primera victoria internacional de un equipo argentino sobre un britanico al vencer Alumni por 1 a 0. Los británicos jugaron un partido en Rosario y los belgranenses no perderían la oportunidad de ver fútbol de élite y viajaron a la ciudad rosarina para presenciar el partido y poder nutrirse de las enseñanzas del partido.

Para 1907 se fundaron otros equipos como así también la primera liga de fútbol competitivo. Después de esto los dirigentes de Belgrano llamarón a una reunión el 10 de abril de 1907, donde ellos tenian entendido que ya era tiempo de disolver el club, ya pues su cometido estaba cumplido, la difusión del fútbol en la ciudad. Muchos demostraron su descontento y después de algunas discusiones se resolvió:

1o. Dejar en plena libertad de su voluntad y acción a todo jugador y asociado.

2o. Pasar a cuarto intermedio hasta una próxima reunión a realizarse el día 25.

“Que en conocimiento por ellos mismo propósitos y compromisos contraídos de mi parte, estaba sumamente agradecido a todos los asociados y jugadores, que en distintas épocas me habían sostenido en la presidencia y dirección del club, opinando que había llegado el momento de la disolución del club, por cuanto el motivo de su fundación, fué único y exclusivo la enseñanza y difusión del fútbol, cosa que entendía habíamos cumplido con la ayuda entusiasta de todos los asociados y en el caso de afiliarnos a una liga, tendríamos que dar carácter al club y a beneficio a los jugadores” (Palabras de Ritalfo Mansilla años más tarde en una entrevista con Pedro Daneri para el Diario El Litoral)

En la nueva reunión efectuada el 25 de abril de 1907, asistió Antonio Santucho que en ese tiempo se radicaba en Rosario, ya que jugaba en Rosario Central, además de ser un miembro del Club Inglés de Gálvez y uno de los socios fundadores de Belgrano. Santucho tomó la palabra para comunicarles a los belgranenses que tenía conocimiento de compromisos pendientes del club con Mitre, Tiro Federal y Rosario Central, así como también manifestó que los jugadores de Rosario Central no tenían ningún tipo de problema en prestar su concurso a Belgrano siempre y cuando este no generará ningún tipo de gasto a ellos. También tomó la palabra Miller de Gálvez. Las palabras de ambas personas fueron muy aplaudidas por los presentes. Después de diferentes mociones quedan aprobadas las siguientes resoluciones:

1o. Continuar el club hasta el cumplimiento de todos sus compromisos.

2o. Aceptar la cooperación de los jugadores del Rosario Central, para los partidos con los teams de otras localidades.

3o. No ingresar en ninguna liga de fútbol respetando el ideal de los fundadores.

También se conformó una nueva comisión directiva compuesta de la manera siguiente:
  • Presidente: Ritalfo P. Mansilla.
  • Vicepresidente: Rufino Orellano.
  • Secretario: Pedro Rebecchi.
  • Prosecretario: Antonio Palermo.
  • Vocales: Manuel Vergara, Alessio Robilte, Rafael Carnavale, Pablo Filipis, Gerando Novillo, Antonio Avelendo.
El 25 de mayo de 1907, Belgrano cumplió el primero de sus compromisos al enfrentar a Rosario Central que volvió a la ciudad y demostró su poderío al vencer contundentemente a los locales por 6 a 0.

Belgrano: Rufino Orellano; J. Kgrawich (prestado por Centro Social Club Inglés de Gálvez) y Julio Páez; Ramón Pereyra, Regino Román y Pedro Rebechi; J. Alissio, C. Valdez, Ritalfo P. Mansilla, Leónidas Saavedra y Enrique Castellanos.

Rosario Central: Francisco Cornejo; Julio Cantón (cap) y Zenón Díaz; A. Liendo, Leonard y F. Fronts; Francisco Recanzone, Antonio Vázquez, Harry Hayes, Antonio Santucho y José Ramos.

Mientras el año transcurría Belgrano disputó diferentes partidos ante equipos como Central Santa Fe, San Martín, Estudiantes de Comercio, Peñarol, Sarmiento de Colastiné, dos partidos ante 9 de Julio en los cuales se usaron por primera vez en la ciudad las redes en los arcos, y el primer partido en la ciudad de un combinado local al enfrentar a los mejores jugadores de la Liga Santafesina. En estos partidos formaron parte de los equipos presentados por Belgrano: Romón Pereyra, Regino Román, Alessio Robittem José Dueñas, Pedro Rebecchi, Antonio Avelendo, Ritalfo Mansilla, Antonio Palermo, Julio Páez, Froilán Román, Rufino Orellano, C. Valdez, J. R. Sosa, Pascual Capocetti, E. Vergara, P. Filipis, C. Leiva, R. Ferreyra, M. Parpal, C. Ferrato, E. Castellano, Possenttini, Coria, J. L. Godoy, J. Alissio, Luis Di Lucca, Juan Rebecchi, Modesto Sánchez, G. Cantarrutti y Eliseo Saavedra.

El 28 de julio, Belgrano jugó contra el Red Star de Esperanza equipo compuesto por estudiantes esperancinos, dando cumplimiento al compromiso contraído con su exjugador Luis Albornoz. En este partido también cumplieron los jugadores Julio Cantón, Antonio Santucho, Francisco RencazoneHarry Hayes de Rosario Central al prestar su concurso para Belgrano. El partido terminó con victoria belgranense por 2 a 0.

Belgrano: Rufino Orellano; J. Cantón y J. Flores; A. Robitte, A. Román y G. Cantarrutti; A. Santucho, R. Mansilla, H. Hayes, F. Rencazone y R. Pereyra.

Red Star: Luis Albornoz; B. Bravo y A. Martínez; Humberto Gabino, A. González y Gremat; Vionnet, Giaccone, Gambia, D. Re y E. Denner.

El 30 de agosto, Belgrano cumplió el segundo de sus compromisos al enfrentar a Mitre de Rosario, donde nuevamente los jugadores Julio Cantón, Antonio Santucho, José RamosAntonio Vázquez y Harry Hayes de Rosario Central jugaron para Belgrano, quedando cumplido sus compromisos con el club. El resultado del partido fué 4 a 1 a favor de Belgrano.

Belgrano: R. Orellano; R. P. Mansilla (cap.); J. Cantón, R. Pereyra, R. Román, A. Robitte, A. Santucho, A. Vázquez, J. Ramos, H. Hayes y J. Sosa.

Mitre: B. Caro (cap.), P. Caro y P. Fernández; J. Martínez, J. Haening y S. Oliva; D. Gordon, H. Canovas, G. Gómez, E. Doesming, F. Sheldan.

Más información de los jugadores de Rosario Central en "Futbolistas de Rosario Central" de La Fiesta Pajarito

Para 1908, el club Belgrano junto con otros clubes de la ciudad y de San Carlos, Gálvez como alrededor, hicieron entrega de un pergamino al señor Edmundo J. Rosas ex diputado y por aquel entonces intendente municipal de la ciudad, en reconocimiento por presentar un proyecto para la oficialización del fútbol en la Provincia y de la ordenanza municipal Nº337 que dispusó anualmente la disputa de un campeonato de fútbol llamado “Copa Municipal”. El pergamino fue entregado el 19 de abril en la previa de un nuevo partido ante los ingleses de Gálvez que terminó empatado con dos tantos por lado.

Belgrano: A. Avelando; M. Vergara y M. Ortíz; M. Aguilera, R. P. Mansilla (cap.) y J. Alissio; C. Valdez, H. Luna, R. Orellano, A. Palermo y J. Sosa.

Club Inglés de Gálvez: W. Wetonin; J. Cantón y J. Rodríguez; C. Cainé, J. Bruno y J. Arana; Wilcox, W. Castle, J. Caldowal (cap); I. Distefano y M. Varela.

Después de este partido Belgrano jugó partidos ante clubes locales como Albion, Peñarol y Sol de Mayo. También hubo una nueva asamblea en Belgrano donde se decidió participar del campeonato de fútbol, pese a lo decretado el año anterior. Así es como entre junio y julio, Belgrano disputó la Copa Municipal.

De la reunión del 25 de abril de 1907, a Belgrano solo le quedaba un compromiso, jugar un partido ante Tiro Federal, el partido estaba programado para disputarlo a fines de 1907, pero por un inconveniente de los rosarinos el partido se aplazó y finalmente se disputó el 28 de junio de 1908 donde empataron en dos.

Belgrano: R. Fernández; M. Vergara y J. Urrutibehety; J. Alissio, M. Bertolucci y F. Goncebat; J. Sosa, H. Luna, R. P, Mansilla (cap), R. Argüello y A. Coayatti.

Tiro Federal: J. Cipoletti; D. Daneler y S. Guidi; J. Uxis, L. Rodríguez y G. Acosta; S. Curbieri, A. Jansin, C. Barbieri (cap.), A. Mancamp y G. Dannaher.

Como el partido quedó empatado se resolvió disputar un match de revancha el 9 de julio y así aprovechar la fecha patría, así fue ese mismo día a las 14hs se alistaron los equipos donde salieron victoriosos los belgranenses por 3 a 2, antes del partido se hizo un asado y después del partido los rosarinos fueron invitados a un té.

Belgrano: Rogelio Fernández; Juan Urrutibehety y M. Aguilera; T. Alissio, M. Bartoluzzi y M. Vergara; A. Cocayaty, R. Argüello, Ritalfo P. Mansilla, F. Goncebat y H. Luna.

Tiro Federal: J. Cipollati; D. Dannaher y S. Guidi; G. Uris, L. Rodríguez y C. Acosta; S. Curberi, A. Jamín, C. Barbieri, A. Moncamp y G. Dannaher.

Después de este partido los asociados de Belgrano sentían que ya todo los compromisos contraídos por Belgrano fueron cumplidos y en una nueva reunión, pero esta vez el 31 de julio de 1908 se decidió dar fin al club y disolverlo.

El Club Belgrano de Santa Fe, desempeñó un papel crucial en la historia del fútbol en la ciudad y en la región. Su objetivo de enseñar y difundir el fútbol contribuyó a popularizar este deporte en Santa Fe y sentó las bases para el desarrollo posterior de equipos y competiciones. Aunque el club se disolvió después de cumplir con sus compromisos y objetivos, su legado como pionero en la promoción del fútbol en la región perdura y sigue siendo una parte importante de la historia deportiva de Santa Fe.



Primeros clubes de fútbol

En 1902 un joven Ritalfo Mansilla de 17 años con sueños de la difusión total y popularización del Football en la ciudad, junto con Gaspar Tochi, Pablo A. Rotta, Agenor Albornoz, Sebastián García, Belotti, Manuel S. Giménez, Cándido Pino, E. Castellano, Arturo Ríos, Antonio Santucho y Miguel Fernández, deciden un 22 de septiembre de 1902 fundar formalmente el Club Atlético Belgrano, siendo este el primer club de fútbol en la ciudad, con una comisión previa bajo la presidencia de Ritalfo Mansilla y de secretario Gaspar Tochi, los muchachos le solicitarían ayuda a don Salvador Vigo, al señor inglés John C. Caldwell (secretario del F. C. C. A. en Gálvez) y al Dr. Julián Pera (entonces ministro de Gobierno) y juntos empezaron a hacer propaganda para que las personas se acercaran y quedaran interesadas en participar.

El señor Caldwell fue el encargado de proporcionar el reglamento del deporte por aquel tiempo y don Salvador Vigo fue el encargado de conseguir la dirección para la práctica, más precisamente el 29 de abril de 1904, presionando al Consejo General de Educación de la Provincia para que les ceda la famosa “la pista” ubicada entre las calles Córdoba y San José (hoy Juan de Garay y Francia) del barrio “El Campito” para que realicen ejercicios físicos y disputen match de Football los domingos.

La primera comisión directiva fue compuesta el 23 de junio de 1903 y fue constituida de la siguiente manera:
  • Presidente: Ritalfo R. Mansilla.
  • Vicepresidente: Pablo A. Rotta.
  • Secretario: Enardo Alarcón.
  • Tesorero: Antonio Santucho.
  • Protesorero: Luis Dispardini.
  • Vocales: José Piñan, Cándido Pino, Juan L. Olivera, Basillio Garcia, Miguel Fernández y Eduardo Bracamonte.
  • Presidente de honor: Doctor Julián V. Pera.
Transcurrido los meses y Belgrano para 1904 tenía formado dos equipos completos con pleno conocimiento del deporte, como divisa de identificación utilizaban camisa negra con una franja blanca con las iniciales C. A. B.

En Santa Fe para 1904 no existía un rival para Belgrano y el que vengan otros equipos de distintas localidades era difícil, ya que no contaban un terreno en aptas condiciones, por lo que fue necesario ponerse en contacto con gente de Paraná, el señor Ricardo E. Arca de la Sociedad Atlética Estudiantil de Paraná, quien era amigo de ese grupo de jóvenes, les consiguió con la colaboración de sus compañeros Taquela y Calderón, un match previsto para el 14 de agosto en Paraná entre ambos team donde resultaron victorioso los paranaense por 5 a 1, siendo este el primer partido disputado por un club santafesino.

Belgrano: Cornelio Ramírez; Juan Ortíz y Francisco Goncebat; Eduardo Bracamonte, Enardo Alarcón y Regino Román; Pablo Rotta, Leonidas Saavedra, Ritalfo P. Mansilla (Cap.), Silvano Noriega y Antonio Santucho.

Estudiantes: Ricardo E. Arca; M. Scattini y A. Pereyra; Juan Taquela, P. Calderón y A. Poulastrón; R. Pereyra, E. Weeball, Julio Calderón (Cap.), V. Pereyra y L. Arigos. Suplentes M. González y E. Acebal.

Los muchachos del Belgrano, no desaprovecharon la oportunidad de proponerles una revancha, pero esta vez en Santa Fe para el mes de octubre, en el field que ellos pensaban construir, dicha invitación fue de inmediato aceptada por los paranaenses.

El campo de juego fue inaugurado oficialmente el 27 de octubre de 1904, con dos partidos a realizarse contra el Club Inglés de Gálvez y el Club Estudiantes de Paraná.

Siendo las 1 p.m. se alistaron los jugadores del Team Inglés de Gálvez y Belgrano:

Ingleses: V. Arieacq; l. Destafani e I. Legons; J. Caldowell (Cap), F. White y S. Waysd; I. Muyer, Varela, Duckiskeen, J. Collin y J. Parodi.

Belgrano: José Passero; Juan Ortíz y Francisco Goncebat; Félix Frutos, Enardo Alarcón y Eliseo Saavedra; Silvano Noriega, Regino Román, Ritalfo Mansilla (Cap.), Carmelo Ramírez y Eduardo Bracamonte.

El partido terminó con victoria de los santafesinos por 1 a 0, el segundo match se disputó a las 3:30 p.m. entre los paranaenses y Belgrano, terminando con victoria visitante por 2 a 0.

Estudiantes: Ricardo E. Arca; M. Scattini y A. Pereyra; R. Pereyra, J. Calderón y A. Poulastrón; Juan Taquela, R. Calderón (Cap.), V. Pereyra, Weebal y L. Arigós.

Belgrano; Carmelo Ramírez; Eduardo Bracamonte y Arturo Ríos; Francisco Goncebat; Enardo Alarcón (Cap.) y L. Difardini; Pablo Rotta, L. Gualtieri, José Ortíz, Regino Román y Silvano Noriega.

Mucha concurrencia tuvo la inauguración del field, más de unas mil quinientas personas, asistieron muchas familias, caballeros, damas, niñas, autoridades, colegios y gente con invitación particular, la fiesta se vio amenizada por “La Banda del Guardia Cárceles” cedidos por el señor Agenor Rodríguez jefe de policía de la ciudad.

Casi al mismo tiempo que esto pasaba, un grupo de amigos pertenecientes a Belgrano fundaron Saravia siendo este el segundo club en ser fundado en la ciudad con los hermanos Tocchi a la cabeza. Esto también motivó a que otros entusiasmados jóvenes funden sus propios clubes.

Desgraciadamente en 1905 hubo una subida del río Paraná que frenó la práctica del deporte en las canchas, pero no paró a los jóvenes a la hora de crear sus propios clubes, corriendo los años 1905 y 1906 se fundaron nuevos clubes de fútbol como Sarmiento, Mitre, San Martín, 9 de Julio, Argentino, Brown, Peñarol, Albión y Central Santa Fe, haciendo que varios futbolistas emigren hacía esos nuevos clubes.

Durante esos años militaron en esos clubes señores jugadores de renombre como: Miguel Montenegro, Guillermo Scartacini, Gregorio Aguirre y Elías Pieretti en Mitre; José y Pedro Frutos, Paulino y Alberto Spedaglieri, Juan B. Pérez, Mantechiari, Mariano Rivero y Domingo Arguinchona en San Martín; Néstor Casabianca, Valdez, Casimiro Leyes, G. García, Carmelo Ferrato, David Gómez y José Rodríguez en Sarmiento; Fildo G. Domine, Nicolás y Manuel Deodria, Pedro Genero, Esteban Pantanali, C. Gerelli, Adolfo Maicamp, Benjamín y José Alberelli y José Parolin en 9 de Julio; Emilio Berger, Acosta, los hermanos Gervasoni, Colli, Vicentini, Domingo Pallavidini, Samper y Bonglino Prono en Brown; Roberto Belotti, Rufino Rotta, Gaspar y Manuel Tochi, Alfredo Muñoz, Guillermo Cattáneo, Atilio Giavedoni y Justino Almeida en Saravia; Eloy y Juan L. Olivera, Vicente Ingaramo, Marcelino Fernández, V. Gervasoni, Antonio Galli, Ángel Ferrando, Tomás Beccaria y el gran Henry Bernard Knight en Argentino; Ricardo Gaudencio, J. Almeida, los hermanos Novillo, Vázquez, N. Gaudencio en Peñarol; Rogelio Fernández, los hermanos Argüello, Juan Urrutibehety (quien años más tarde participó en la primera guerra mundial), Cuayatti Gualtieri, R. Paradiso y los hermanos Scarponi en Albión; Eduardo Bracamonte, Félix Frutos, Carmelo Ramírez, L. Pass, José Ortíz y P. M. Pabill en Central Santa Fe.



Con uno de esos clubes jugó Belgrano el 20 de mayo de 1906 contra Sarmiento, con arbitraje de Fildo G. Domine, donde terminaron en empate en 0, fue uno de los primeros partidos entre clubes de la ciudad, el club Sarmiento tenía su cancha en Corrientes entre Bulevar Zavalla y Avenida Freyre.

Belgrano: A. Cabral; Ritalfo Pedro Mansilla y Juan Urrutibehety; D. Differding, L. Di Luca y G. Campos; Luis Albornoz, E. Saavedra, J. Basualdo, Miguel Montenegro y Casimiro Leyes.

Sarmiento: M. Orlanda; A. Ferreyra y J. Sosa; S. Sterli, J. Rodríguez y D. Gómez; C. Ferrato, Casabianca, C. Leiva, A. Valdez y E. Novillo.

El 22 de julio de 1906, el Club Atlético Belgrano disputó un nuevo match ante los “ingleses” de Gálvez, con arbitraje de José Orleacq, y el team quedó formado de la siguiente manera:

Club Inglés de Gálvez: T. H. Acosta; Juan Caldowell (Cap.) y J. Anderson; M. Varela, P. Pellanda y J. Parodi; J. C. Miller, A. Campana, H. Hamilton, E. Parma y J. Bosisio.

Belgrano: Félix Frutos; Guillermo Drenner y Juan Ortíz; Julio Páez, Enardo Alarcón y Regino Román; Pablo Rotta, Carmelo Ramírez, Ritalfo Mansilla (Cap.), L. Saavedra y Eduardo Bracamonte.

Durante el partido, pasó un hecho vergonzoso, pero a la vez histórico porque cambiará el Football de Santa Fe, los jugadores Guillermo Drenner y Enardo Alarcón tuvieron un encontrón que motivó a Drenner a abandonar el club y fundar con otros jugadores el Santa Fe Football Club, de este mismo club, el 13 de abril de 1907 se irían un grupo de jugadores que 2 días más tarde fundaron el Club Atlético Unión.

El 9 de septiembre de 1906, llegó a la ciudad el Club Mitre de Rosario, para enfrentar a Belgrano, siendo este el primer partido entre santafesinos y rosarinos.

Belgrano: Felix Frutos; J. Ortíz y J. Páez; R. Pereyra, Silvano Noriega y Regino Román; Ritalfo Mansilla (cao), Cornelio Ramírez, Eduardo Bracamonte, Leonidas Saavedra y E. Castellano

Mitre: E. Davis; P. Eguilazú y F. Gibous; P. Caro, P. Cardozo y S. Oliva; D. Gordon, Gm Martín, A. Petit (cap.), M. Fagundes y G. Ramos

Árbitro: Carlos Godward

Resultado: Belgrano 3 - Mitre 2

El 22 de septiembre de 1906, se jugó un partido entre Belgrano y Rosario Central con arbitraje de Fildo Domine, el equipo rosarino fué ampliamente superior y se alzó con la victoria por 5 a 1. Rosario Central en ese entonces jugaba competiciones internacionales contra equipos uruguayos y competiciones nacionales ante equipo porteño.

Belgrano: Félix Frutos; Juan Ortiz, Julio Páez; Ramón Pereyra (prestado por Estudiantes F. B. C. de Paraná), Silvano Noriega, Regino Román; Ritalfo Mansilla (presidente del club y capitán del equipo), Eduardo Bracamonte, Leónidas Saavedra, Cornelio Ramírez, Enrique Castellanos.

Rosario Central: Francisco Cornejo; Zenón Díaz, Julio Cantón; Daniel Green, Antonio Santucho, P. Morgan; Francisco Recanzone, Antonio Vázquez, Harry Hayes, José Ramos, Stanley Hopper.

En mayo de 1907, Rosario Central volvió a la ciudad y enfrentó nuevamente a Belgrano, a quien esta vez venció por 6 a 0.

Belgrano: Rufino Orellano; J. Kgrawich (prestado por Centro Social Club Inglés de Gálvez) y Julio Páez; Ramón Pereyra, Regino Román y Pedro Rebechi; J. Alissio, C. Valdez, Ritalfo P. Mansilla, Leónidas Saavedra y Enrique Castellanos.

Rosario Central: Francisco Cornejo; Julio Cantón (cap.) y Zenón Díaz; A. Liendo, Leonard y F. Fronts; Francisco Recanzone, Antonio Vázquez, Harry Hayes, Antonio Santucho y José Ramos.

El equipo rosarino también enfrentó a Argentine en su cancha de Boulevard Galvéz y Lavalle venciéndolo por 3 a 0, este mismo equipo blanquiceleste enfrentó a fines de año a Newell’s Old Boys, en un partido que pasaría a la historia y sería una de las más recordadas así como también las anécdotas de los jugadores, el partido empezó con una gran sorpresa cuando a los pocos minutos de juego Henry Knight habilito a Pascual Passero y este puso en ventaja al equipo local, la fanaticada enfervorizada no podía crear lo que veía, el poderoso campeón rosarino caía ante un equipo local, los rojinegros no tardarían en reaccionar y después de un partido duró y trabado donde el arco de Argentine fue peloteado por el quinteto rosarino, el match terminó con el resultado de 9 a 1 a favor de Newell’s. La alegría blanquiceleste duró poco, pero después del partido entre ambos clubes compartieron una cena, donde las risas y chistes entre jugadores no faltaron.

Argentino: Vicente Ingaramo; Juan Urrutibehety y Ángel Tiburcio Ferrando; Antonio Galli, Eloy A. Olivera y Tomás Beccaria; R. de la Casa, José Luis Olivera, Henry Bernard Knight, M. Mongin y Pascual Passero

Newell's formó con: Stanley Mc Master; Claudio Newell y José Hiriart; Wallace W. Wheeler, José Majorano y Tomás Mooney; Manuel Paulino González, Víctor Heitz, Faustino González, Hugo Mallet y José Viale

Goles: Viale (x3), Heitz (x3), Tomás Mooney, Manuel González, falta el autor de un gol.

Equipo de Argentine en 1911.





Los primeros arcos en Santa Fe

Foto de un arco de fútbol en la cancha de Sarmiento que quedaba situada desde Corrientes hasta Moreno, entre Zavalla y Avenida Freyre. Años más tarde fue campo de juego de Colón.

Cuando el fútbol llegó ciudad Santa Fe, mediante los ingleses de los puertos de la ciudad a principios de 1890, no utilizaban ningún campo o lugar con tierra para jugar, sino que jugaban directamente en las instalaciones e improvisaban, con todo, límite de la cancha, que era solamente cuando ellos consideraban que estaban muy lejos del centro o los arcos que utilizaban materiales que se encontraban por ahí como sustituto.

No fue hasta 1896 que gracias al tucumano Agenor Albornoz que el fútbol empezó, dejó de ser un deporte raro de los ingleses a ser practicado por criollos, Albornoz le solicitó a la Escuela Normal Provincial de Maestro que les cedan un lugar para poder enseñar el deporte a los alumnos del colegio, siendo aceptada la propuesta y como lugar se utilizó el chalet de Alemán.

Como no tenían mucha idea de cómo era el deporte le solicitaron a los ingleses que les escriban y envíen un reglamento, aunque no siguieron tan al pie de la letra el reglamento porque obviamente estaba escrito en inglés y ellos no tenían mucho conocimiento del idioma, para el colmo cuando mandaron a comprar la pelota a Buenos Aires con la cual jugar por un error les llego una ovalada de rugby en lugar de una esférica para el fútbol, jugaron un tiempo con la pelota de rugby, pero como se les hacía difícil la mandaron de vuelta a Buenos Aires y esperaron que les llegue la correcta.

Con el tiempo consiguieron que les cedan la plaza Santa Coloma la cual prepararon para poder practicar el deporte, emparejaron lo mejor que pudieron el terreno y colocaron astas de bandera como arcos, fue así como practicaron y jugaron al fútbol en la ciudad durante los primeros años, la Escuela Normal en 1902 abandonó el terreno de Tucumán y Urquiza para irse a uno nuevo, esto provocó problemas para sus alumnos, ya que no podían el trasladarse hasta la plaza Santa Coloma después de ir a clases, por lo que los alumnos de la Escuela dejaron de practicar el deporte.

En 1902, se fundó el primer club de fútbol de la ciudad, el Club Atlético Belgrano, por idea de un joven Ritalfo Pedro Mansilla, aunque tendría sus problemas en los inicios y esto provocó que el club esté inactivo durante un tiempo, pero el sueño de Mansilla de popularizar más el deporte, por lo que empezó a reunir a un grupo de gente interesada en la idea de Mansilla y empezaron a promocionar el club mediante propagandas, como no tenían campo de juego el grupo de jóvenes se acercó a don Salvador Vigo para que este lograse convencer al Consejo de Educación para que les ceda el terreno del barrio El Campito, en 1904 en vísperas del primer partido de fútbol jugado en la ciudad se empezó a arreglar el terreno emparejando las zonas, alambrando el perímetro y se construyó un palco oficial, por una cuadrilla de obreros cedidos por la Municipalidad, nuevamente como arco se improvisó poniendo astas de bandera los cuales fueron unidos con una barra de metal para hacer el travesaño.

Después de que se jugaron los primeros partidos de fútbol en la ciudad el deporte estaría en auge popularizando mucho y esto provocó que muchos jóvenes funden sus propios clubes, la mayoría utilizó el terreno de Belgrano, pero había problemas y es que la mayoría de veces el terreno era vandalizado, ya que al terminar los partidos no podían sacar los arcos al estar clavados una parte de estos bajo tierra y por las noches mucha gente se acercaba y cortaba en lo más bajo y se los llevaba, si bien la gente de Belgrano tenían contactos suficientes para reponer los arcos esto provocó que el club no ceda el terreno a otros clubes. Esto provocó que la mayoría de clubes tuvieran que buscarse un terreno y juntar ellos el dinero para los materiales de los arcos, aunque también tendrían el mismo problema de que le hurten los arcos.

Corría 1906 y se fundó el Club Atlético Brown, con Fildo Gabino Domine a la cabeza, quien tuvo como idea utilizar cuatro cajoncitos de más de medio metro de altura cada uno y con un ancho capaz de contener los postes. El cajoncito estaba empotrado en el suelo y su parte superior, a ras de la tierra. Tenían tapitas para evitar que esta se metiera dentro. Los postes se ponían por dentro de los respectivos cajoncitos y los travesaños se abullonaban, una vez terminado los partidos era fácil el poder desarmar los arcos y guardarlos en una casa que quede cerca, esta idea de Dómine se popularizó y varios clubes la pusieron en marcha.

Los equipos contaban con los arcos desmontables y ya no corrían con el riesgo de robo, pero no tenían redes, otro problema que se presentaba en cada partido que terminaba en discusión de sí la pelota entró en el arco o si pasó por al lado. Fue así como en 1907, en un partido entre 9 de Julio y Belgrano, se disputó el primer partido con redes en los arcos, que también fueron improvisadas, porque eran redes de pescar atacas en los arcos y clavadas en el piso, pero esto sirvió también para que varios clubes puedan conseguir sus propias redes.

Con el tiempo cada club pudo conseguir el dinero suficiente para comprar sus propios arcos y redes de buena calidad y no estar improvisando, y el porcentaje de robos de arcos bajo.

Club 9 de julio. Foto gentileza: familia Albertelli

Los ingleses locos por Santa Fe

Cuando el fútbol llegó ciudad Santa Fe, mediante los ingleses de los puertos de la ciudad a principios de 1890, quienes no utilizaban ningún campo o lugar con tierra para jugar, sino que jugaban directamente en las instalaciones e improvisaban limitando la cancha cuando ellos consideraban que estaban muy lejos del centro o los arcos que utilizaban materiales que se encontraban por ahí como sustituto, como el deporte era muy desconocidos eran pocos los criollos santafesinos que lo disputaban por lo que los ingleses que se encontraban en la ciudad solamente jugaban con ellos o contra otros ingleses que justo estaban en la ciudad por algún viaje.

Cuando en 1896 el tucumano Agenor Albornoz le solicitó a la Escuela Normal Provincial de Maestro que les cedan un lugar para poder enseñar el deporte a los alumnos del colegio, utilizando como campo de deportes el chalet de Alemán, como no tenían mucha idea de cómo era el deporte le solicitaron a los ingleses que les escriban y envíen un reglamento. Con el paso del tiempo los alumnos del Normal fueron mejorando su forma de juego y fue así como en 1901 recibieron la visita de los ingleses de Galvéz, el partido fue muy entretenido, pero se notó que los jóvenes alumnos aún les faltaba para poder jugar contra los ingleses.

En 1902, se fundó el primer club de fútbol de la ciudad, el Club Atlético Belgrano (quienes recibieron la ayuda del señor inglés John C. Caldwell, secretario del F. C. C. A. en Gálvez, para la fundación del Club), que utilizaba como campo de deportes el campito ubicado donde actualmente es Juan de Garay y Francia, cuando Belgrano inauguró su campo de juego en 1904, se disputaron una serie de partidos, entre ellos contra los ingleses de Galvéz, el partido terminó con victoria belgranense por 1 a 0.

Ingleses: V. Arieacq; l. Destafani e I. Legons; J. Caldowell (Cap), F. White y S. Waysd; I. Muyer, Varela, Duckiskeen, J. Collin y J. Parodi.

Belgrano: José Passero; Juan Ortíz y Francisco Goncebat; Félix Frutos, Enardo Alarcón y Eliseo Saavedra; Silvano Noriega, Regino Román, Ritalfo Mansilla (Cap.), Carmelo Ramírez y Eduardo Bracamonte.

Una de las razones por la que los futbolistas provenientes del Reino Unido eran conocidos como “ingleses locos” en la ciudad se debía a un suceso surgido en Galvéz en los tiempos heroicos del football. En la floreciente actual ciudad, residían empleados ferroviarios ingleses allá por el año 1900. En vísperas de un 25 de mayo, llegaron otros de Buenos Aires en tren de excursión y entre unos y otros no tardaron en organizar un match de fútbol. Universitarios, casi todos ellos, habían hecho sus primeras armas en el deporte en institutos famosos como Oxford y Cambridge.

Banderas argentinas en los árboles de la plaza -un terreno extenso donde pastaban los caballos de la comisaría-. En algunas casas, junto con la enseña nacional, banderas italianas y españolas. Y más allá, en su lugar que días antes había sido desbrozado la cancha con sus arcos: cuatro jalones de esos que usan los ingenieros unidos con un vulgar piolín a manera de travesaño.

Unas cuantas bombas de estruendo saludaron al sol del 25 de mayo. Y, por la tarde, esos "ingleses locos" que ante el asombro de la población se dirigieron hacia la cancha dispuesta a rendir culto al deporte.

Pasó más de media hora de juego, había transcurrido cuando, jinete en un rocín decadente, llegó el comisario del pueblo acompañado de dos agentes vistiendo bombachas, calzando alpargatas y como distintivo de autoridad, un quepis. ¡Irrumpieron en la cancha: el comisario, iracundo, ordenó a los jugadores para que se pusieran en fila india y con bronca voz hizo conocer su decisión... para la comisaría, por indecentes!

No hubo razón alguna que convenciera al comisario, un viejo criollo con un par de profundas cicatrices en la cara. Y fué así que los jugadores tuvieron que cruzar las polvorientas calles del pueblo para terminar la odisea en el patio de la comisaría.

No tardó mucho el comisario en poner el hecho en conocimiento del Ministerio de Gobierno: fue a la estación y utilizando el telégrafo expidió así su comunicado: "Acabo de encarcelar a unos ingleses locos, vestidos con indecencia, que estaban pateando un cuero inflado. ¿Qué hago con ellos?". Mientras tanto, una sobrina del comisario, hermosa joven que a sazón visitaba el pueblo y cursaba sus estudios en un colegio de religiosas de Buenos Aires, intercedió en favor de los muchachos futbolistas. Tanto bregó, que el tío accedió y los puso en libertad, no sin antes advertirles que "no permitiría escándalo de esa clase en su pueblo".

De más está decir que, al día siguiente, desde Santa Fe, llegó para el comisario, telegráficamente, un soberano "café". Pero las cosas no terminaron ahí. Y como dicen los franceses que en todo asunto hay que buscar a la mujer -"cherchez la femme"-, ek casi fué que uno de los "ingleses locos" que habían venido de Buenos Aires simpatizó con la hermosa sobrina del comisario. El idilio continuó en la ciudad capital de la nación. El "inglés loco" fue ascendido, se realizó el matrimonio, y años después, aquel ocupaba uno de los más altos cargos en el Central Argentino, siguiendo su afición al deporte, practicando el gol y la sobrina del comisario, su esposa, luciendo como excelente jugadora de tenis.

Durante los siguientes años, los muchachos de Belgrano recibieron en muchas ocasiones la visita de los ingleses de Galvéz como en 1906, más precisamente el 22 de julio, un nuevo match ante los “ingleses” de Gálvez, quienes esta vez contaban con algunos criollos en el equipo, el partido se jugó con arbitraje de José Orleacq y los equipos estaban formados de la siguiente manera:

Ingleses de Gálvez: T. H. Acosta; Juan Caldowell (Cap.) y J. Anderson; M. Varela, P. Pellanda y J. Parodi; J. C. Miller, A. Campana, H. Hamilton, E. Parma y J. Bosisio.

Belgrano: Félix Frutos; Guillermo Drenner y Juan Ortíz; Julio Páez, Enardo Alarcón y Regino Román; Pablo Rotta, Carmelo Ramírez, Ritalfo Mansilla (Cap.), L. Saavedra y Eduardo Bracamonte.

Durante el partido, pasó un hecho vergonzoso, pero a la vez histórico porque cambiará el Football de Santa Fe, los jugadores Guillermo Drenner y Enardo Alarcón tuvieron un encontrón que motivó a Drenner a abandonar el club y fundar con otros jugadores el Santa Fe Football Club, club del cual tambíen hubo un desprendimiento de asociados quienes luego fundarón al Club Atlético Unión.

En 1912 llegó a Santa Fe un buque lleno de ingleses con quienes los dirigentes organizaron un amistoso, siendo este el primer partido internacional de la historia del club, los ingleses locos creadores del fútbol demostraron no estar al nivel de Unión y cayeron derrotados por 7 a 2.

Unión: José Luis Cándido Peiteado; Saúl Galleti y Oreste Scarponi; Esteban Pantanali, Domingo Pallavidini y Domingo Gómez; Domiciano Roa, Alfredo Pérez, Santiago Blas Saruppo y Juan Gregorio Aguirre.

Británicos: Wolff; Brown y Jones; Evans, Mr. George y Joung; Duke, Hold, Hartley, Johson y Wilson.

En 1919, tripulantes del S. S. Aelemsdale jugaron un amistoso ante un combinado local de aficionados del fútbol, el partido se jugó en el Parque Escolar “Leandro Alem”, donde actualmente está la plaza del palomar y plaza Alberdi. El partido fue entretenido y terminó con la victoria de los criollos santafesinos por 3 a 1.

Aficionados: Ramírez; Giménez y Mermet; Debuck; Katchs y Godoy; Doménico, A. Caligaris, E. Giménez, Martínez y O. Ramos.

Ingleses: W. Angus; J. Murphy y C. Walsh; D. Evans, J. Warien y W. Creevy; J. Thompson, J. Jyons, J. Barrerey, J. Donovan y Second Engineet.

En 1920 llegó a la ciudad un conjunto inglés formado por tripulantes del HMS Southampton, de la Royal Navy británica, que había partido de Portsmouth en abril de 1919. En su recorrido por diversos lugares del mundo, visitó dos veces la Argentina en 1919 y 1920, donde jugó varios amistosos contra varios equipos y combinados locales, quienes jugarian un partido el 29 de julio en el field de San Jerónimo y Bulevar Pellegrini contra Unión, bajo las órdenes del referee inglés Kelly, donde el local presentó un gran nivel y los ingleses no demostraron ser un problema, terminando el partido con victoria por 10 a 1 para los unionistas.

Unión: José Luis Cándido Peiteado; Manuel Barraguirre y Manuel Fernández; Ángel Francisco Napoleoni, Vicente Osuna y Fidel Acosta; Antonio Ignacio Simonsini, Laudelino Francisco Valiente, Arturo Vicentini y Julio Mir.

Ingleses: Dawson; Vincent y Rouse; Lush, Hellins y Williams; Smith, Madden, Batt Andersen y Tegg. Reservas: Wilhlinsen, Fergusen y Peremeg; Linesman: Seleman.

Ese mismo buque de ingleses jugó un partido ante Saravia en el Parque Escolar “Leandro Alem”. El partido terminó con victoria de Saravia por 1 a 0, después del partido se les sirvió una cena con champagne a los ingleses en el Centro Español.


Recorrido del HMS Southampton. Fuente: Naval History: Link https://www.naval-history.net/OWShips-WW1-06-HMS_Southampton.htm

En el mismo año, también llegaron más ingleses desde el Buque “Eryka”, que disputaron un partido ante un combinado de alumnos del Colegio Nacional, los ingleses no demostraron ser un problema para los jóvenes alumnos y cayeron vencidos por 8 a 2. Después del partido en el Club de Gimnasia y Esgrima, en calle 4 de enero y Juan de Garay, los ingleses hicieron una exhibición de boxeo.

Ingleses: G. J. Hoesd; E. A. Benuett (cap.) y P. Springhell; J. I. Erving, U. Anderson y T. Springholl; A. N. Other, A. Cutting, A. S. Collin, S. Martin y J. Wilis.

Alumnos: O. Frutos; Edisto Romero (cap.) y R. Flores; E. Lippi, D. Matucevih; H. Prono, I. Gurpide, A. Scartacini, F. Bianchi, M. Candioti y W. Suárez.

El 21 de marzo de 1922, se volvió a disputar un match entre los ingleses de los puertos y los criollos aficionados que se encontraban en el Parque Escolar, quienes triunfaron por 2 a 1.

En 1929, Unión recibió la visita del Chelsea de Inglaterra, el equipo profesional británico llegó a la ciudad el 16 de junio para jugar contra los jugadores amateurs de Unión, después de enfrentarse y vencer al combinado de la capital porteña, la Selección Argentina y San Lorenzo. Con un estadio repleto por la expectativa causada por el equipo inglés que se encontraba en la segunda división de Inglaterra y que en esta misma temporada (1929-1930) conseguiría el ascenso, el partido de jugo con el arbitraje de Eduardo Forte y el marcador fue de 5 a 0 a favor de Unión, con un triplete de Valiente y goles de Beltramini y Acosta, un decepcionante partido de parte de los ingleses, que provocaría el malestar de los fanáticos que fueron a ver el cotejo, días después se enteraron de que el equipo inglés no cumplió con lo pactado con el club y que el empresario encargado del partido el señor Chorras engaño tanto al club como al público, ya que el conjunto inglés estaba conformado por el entrenador de arqueros, suplentes y dos aficionados ingleses que vivían en Buenos Aires y que se llevó consigo una exorbitante suma de $6.147 de la época, causando mucho malestar y haciendo que el club vaya a la justicia por estafa aunque sin conseguir resultado alguno.

Unión: Pablo Olivieri; Juan Angelini y Arturo Gómez; Ángel Napoleoni, Nicasio Monzón y Carlos Garbagnoli; Antonio Simonsini, Domingo Beltramini, Francisco Valiente, Agustín Acosta y Julio Mir.

Chelsea: Jack Whitlet; Willie Brown y Tommy Law; Albert Train, John Townrow y Sid Bishop; J. I. Briggs, Chris Ferguson, Sidney Eliot, Andy Wilson y Frank Higgs.

Una de las últimas apariciones en los medios de inglés jugando fútbol en la ciudad data del 24 de junio de 1929, cuando un combinado del S. S. Marach jugó ante un combinado de jugadores de divisiones inferiores de la Liga Santafesina, los ingleses dejaron mucho que desear y en un partido pauperrimo triunfaron los locales por 3 a 2. Una semana despúes jugarón un partido de revancha, el partido termino nuevamente con victoria local, el equipo de inglés estaba conformado por Tappe Cfielen, L. Rouman or Woorman, T. V. Namen, W. Putter, J. Smaling, E. Kies, J. Rohdida Harry, S. Montgomery, D. Delval y M. Veitmeiger. Ambos partidos fueron disputados en la por aquel entonces cancha de Brown, en Cándido Pujato y Francia.

Así nació el fútbol en Santa Fe

¿Quién trajo la primera pelota a la ciudad? ¿Era redonda? ¿Dónde se jugaron los primeros partidos? ¿Quiénes participaron de esos encuentros? En la previa del mundial, un repaso de los primeros pasos del deporte más popular en nuestra ciudad.

En la década de 1890 se encontraba en pleno funcionamiento el puerto de Colastiné donde trabajaban ingleses, los santafesinos que iban al puerto a retirar o buscar cosas, veían como los ingleses practicaban un deporte desconocido para ellos, donde pateaban un balón esférico, varios jóvenes quedaron asombrados y cuando podían iban al puerto solamente a ver a los ingleses jugar.

En 1896, la Escuela Normal Provincial de Maestro (ubicada en lo que hoy sería la intersección de las calles Tucumán y Urquiza) tenía como regente a Alejandro M. Giménez, quien designó un nuevo profesor para que diera "ejercicios físicos" en sexto grado: un joven maestro tucumano de nombre Agenor Albornoz, quien hablaba con entusiasmo de un nuevo deporte que había visto practicar a un grupo de ingleses del Ferrocarril Central Argentino de Rosario, y solicitaba practicarlo en la escuela.

Agenor Albornoz

Una vez aceptada la propuesta del maestro tucumano se empezó a juntar dinero para poder conseguir lo necesario para la práctica de ese nuevo deporte. Hicieron un pedido por un total de 46 pesos a la casa Gath & Chaves (una suma que costó 17 meses poder reunirla), pero cuando el envío llegó hubo un error no menor: enviaron una pelota de rugby en vez de una de fútbol. ¿Por qué? Al conocer tan poco del nuevo deporte que querían practicar, no habían sido lo suficientemente precisos para explicar qué necesitaban.

Se intentó durante un tiempo practicar con esa pelota de rugby, pero viendo que era imposible enviaron la pelota a Buenos Aires y le solicitaron a Gath & Chaves que esta vez les mande un balón de fútbol (football, según los medios locales de la época).

Las primeras prácticas que se disputaron en Santa Fe tuvieron como escenario un terreno contiguo al local que ocupaba la Escuela, situada entonces en el "Chalet de Alemán", que había pertenecido a don Eugenio Alemán. Posteriormente en la Plaza Santa Coloma, enfrente de donde hoy está el Hospital José María Cullen.

La nueva cancha fue marcada, se instalaron los arcos (consistentes en dos astas de bandera) unidas en la parte superior por una cinta de color, y se niveló el terreno. Luego se les encargó a los ingleses del ferrocarril un reglamento del deporte: al no contar con un traductor, no pudo ser traducido al castellano de inmediato.


Quienes participaban habitualmente de esos encuentros eran, entre otros: José V. Oroño, Alfredo M. Bello, Francisco Bosch, Ubaldo Silva, Antonio V. Mori, Ángel Monje, Sebastían García (más tarde presidente de la Liga Rosarina), Saturnino Zárate, Cecilio Molini, Avelino Ascuénaga, Maximino Agüero, Luis Borruat, Augusto Donno, Enrique Rotta, Vicente Ingaramo, Carlos e Ignacio Costa, Nicolás Bello, Justo del Barco (quien hacía de capitán), Isaac Francioni, Alejandro M. Giménez, José E. Valle, Domingo Grilli, Javier Gentile, José A. Paez, Manuel Mougin, Fermín Spiller, Carlos Alberto Leumann, Bernardo Riveros, Tomás Beccaria, Angel Spedalieri, Ovidio y Octavio Torroija, Juan M. Galli, Marcelino Fernández, Francisco Doce, Honorio Suárez, Sexto Suárez, Salvador Morga, Pablo Rotto, Vicente y Pedro Inyaramo.

Esos son los apellidos de quienes jugaron por primera vez al fútbol en nuestra ciudad. Tomás Beccaria, quien luego integró, en el puesto de half algunas formaciones de Unión, recordó esos años en una entrevista realizada en 1922: “Durante todo ese año tuvimos que utilizar la pelota ovalada, hasta que finalmente llegaron las otras, las que se usan ahora. A esa primera pelota no la podía dominar nadie”.

Con aquellas primeras reglas se realizaron una serie de "matchs" de prueba, en los que había premios para "los más hábiles'': según los diarios de la época, los ganadores fueron los hermanos Carlos e Ignacio Costa, a quienes se les otorgó un medallón de plata.


El primer partido de la historia de Santa Fe fue entre un combinado local contra un equipo de la Escuela Análoga de Esperanza, que se disputó el 25 de mayo de 1897, con triunfo para los esperancinos. El segundo encuentro tuvo por escenario la ciudad de Coronda, donde Ignacio y Carlos Costa tenían muchas amistades, y terminaría con victoria santafesina.

Al año siguiente se concertó un partido contra los paranaenses del Colegio Nacional del Uruguay, pero, una vez llegaron los santafesinos a la Plaza de Ejercicios Físicos, el encuentro no pudo llevarse a cabo: los santafesinos no aceptaron jugar por estar "en inferioridad de condiciones". ¿El motivo? Se percataron que los rivales usaban botines, mientras ellos tenían alpargatas.

Como se había establecido un premio, el Colegio Nacional del Uruguay lo reclamó como suyo al jurado (en aquella época un jurado especial resolvía en última instancia las discrepancias), que pasó los antecedentes a un abogado, quien se expidió aconsejando que fuera declarado desierto el premio "por haber una de las partes conocer anticipadamente que solo jugaría en alpargatas".

El comentario de un diario de nuestra ciudad, haciéndose eco de esta situación, comenzaba así: "¡Nos ha vencido la civilización!".

En 1899 nuevamente se jugaría contra los esperancinos un match, bajo la dirección de Rafael Gisman. El partido duró por lo menos dos horas y se tomaron descanso cuando ambos capitanes de los equipos en común acuerdo lo solicitaban. En 1901, los santafesinos recibieron la visita del equipo más temido de entonces: el Team Inglés, de Gálvez, integrado en su mayoría por ingleses residentes y unos pocos criollos. Un año después, nacería el primer club de Santa Fe. Y recién años más tarde llegarían los dos que hoy dividen los amores y odios de la ciudad.

En 1900 ese grupo de alumnos de la Escuela Normal querían dar un paso más adelante y para eso fundaron informalmente el Club Atlético Normal. En los talleres de tipografía de la Escuela Industrial imprimieron folletos con el reglamento de Football que ellos habían editado y con varios artículos.
“Los arcos tendrán un largo de 5,50 m y un alto de 2,50 m. Número indispensable para formar el cuadro de jugadores, 22 hombres, incluso el capitán. Los capitanes fijarán el tiempo que debe durar el partido y el descanso. El Capitán dará el puntapié inicial en la dirección que quiera. Los hombres se distribuyen de la manera siguiente: cinco jugadores llamados ágiles forman la primera línea; el capitán ocupará el centro. A 12 metros de los arcos y en línea oblicua se colocarán a derecha e izquierda dos jugadores llamados seguros. En la distancia media comprendida entre la línea de ágiles y la línea de los seguros se colocarán tres jugadores denominas fuertes. En los arcos se colocará otro jugador llamado arquero. Los ágiles serán los resistentes y diestro en la carrera. Los fuertes los más hábiles defensores y los seguros los mejores pateadores. Una vez que la pelota haya pasado la línea de los fuertes contraría intentarán hacer en tanto, siendo preferible que lo intente el capitán por ser quien avanza perpendicularmente al arco. El capitán es el único jugador a quien le es permitido pasarse de uno a otro lado: los demás, cada uno en su lugar. Cuanto haya una infracción en el área sancionada por el árbitro se ejecutará un tiro de reparación que solo podrá hacerlo el capitán. Las infracciones se harán notar inmediatamente levantando los brazos o diciendo simplemente ¡manos!, cuando fuera está la falta cometida. Estas faltas deben ser denunciadas aún por los mismos jugadores del bando que cometiera la infracción, cumpliendo así los deberes de la caballerosidad. Los capitanes desempeñarán en el juego las funciones de jueces: pero, para los casos donde no les fuese posible arreglar sus diferencias, habrá un árbitro nombrado por ellos.”- Algunas de las cosas que decían en los artículos de ese reglamento”.
A esta misma época de la década del 1890 pertenece don Ignacio Risso, otro de los precursores que fomentó el fútbol, junto con sus hijos Héctor, Ignacio y Bernardo, y el grupo de sus amigos, alumnos casi todos del Colegio de la Inmaculada, que practicaban el deporte en el extremo este de la calle General López y que más tarde tendrían una canchita ubicada en el este de la calle Juan de Garay, también los hijos de Pedro Alcacer fueron precursores del deporte, otro pionero también lo fue el señor Rafael Gismani quien era un entusiasta del deporte.

En 1902, cuando la Escuela Normal de Maestros abandona el chalet de Alemán y pasa a la entonces escuela Sarmiento, el aguerrido y entusiasta grupo Normalista, por circunstancias desconocidas, desaparece, volcándose sus elementos en los clubes que comenzaban a gestarse.

Referencia: Revista semanal del Diario El Litoral del 13/5/1932

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